

Desde hace varios años he perdido la batalla de poder comer otra cosa que no sea la pata de cordero al horno en la Nochebuena.Son mayoría los que en mi casa quieren la pata de cordero asada al horno y yo tengo que ceder.Pero bueno,no está nada mal.Es una carne deliciosa y exquisita cuyo precio se ha disparado pero que en fechas tan señaladas es razón para sentarse a la mesa y degustarla.